Amortiguadores

La suspensión es uno de los sistemas que más influyen en la seguridad activa de un vehículo, de hecho, está considerado como uno de los 3 pilares de la seguridad. Un amortiguador en mal estado pone en peligro tu seguridad. Si te ocupas de que los amortiguadores de tu vehículo se mantengan en buen estado, conducirás de forma más cómoda y segura. Además, prevendrás futuros problemas; ya que el correcto funcionamiento de los amortiguadores implica que el desgaste de otras piezas (como rodamientos, neumáticos, o muelles de amortiguación) se produzca dentro de los parámetros definidos por el fabricante del vehículo.

Los síntomas más habituales de unos amortiguadores desgastados son los siguientes:

  • Grandes rebotes cuando pasamos baches pronunciados.
  • Pérdidas de aceite en el exterior del amortiguador.
  • Disminución del agarre en curvas e inestabilidad.
  • Desgaste irregular de los neumáticos, con un alineado de dirección correcto.
  • Sensación de inseguridad en las frenadas, distancias de frenado más largas de lo habitual.
  • Bajada pronunciada del “morro” del vehículo en frenadas fuertes.